Priscia Ravest

Soy Priscia Ravest Parada. Durante 23 años me desempeñé en la empresa privada. Cuento con formación Universitaria y de Postgrado en el área de Alimentación y Gestión de Recursos Humanos teniendo la oportunidad de liderar equipos de trabajo e interactuar con la línea de negocios.
Esto me permitió estar muy cerca de las personas y mostrarme una perspectiva diferente en las cosas y por tanto, en el año 2011 decido dar un giro de timón preparándome e instruyéndome para desempeñarme por completo como Terapeuta Complementario en la atención de pacientes.
Desde el año 2014 inicio actividades en diferentes proyectos asociados a la difusión y entrenamiento de terapias complementarias, tanto como relatora en Talleres de Autocuidado para equipos de trabajo y especial dedicación al desarrollo de Biomagnetismo Medicinal.
Destaco en mi historia profesional las experiencias en la Supervisión de Prácticas de Alumnos de Biomagnetismo, formados por el Centro OHANI, en:

  • Ex Hospital San José
  • Instituto de Salud Pública.
  • Comuna de Peñalolén, CESFAM La Faena-Centro Extensión Cultural La Escuela.
  • Universidad Santo Tomás. Dirección de Asuntos Estudiantiles.

Por otra parte, menciono con gran orgullo las actividades desarrolladas en las áreas de difusión académica y pública:

  • Integrante de la Comisión de Expertos de Biomagnetismo Medicinal del Ministerio de Salud
  • Participante en Jornada Internacional de Medicinas Complementarias en Atención Primaria de Salud
  • Relatora en Seminario de Medicinas Integrativas Universidad Santo Tomás

A lo largo de las experiencias vividas fui descubriendo una nueva mirada sobre los procesos de recuperación en los estados de salud y comprender lo multidimensionales que somos. Me movilizan los nuevos desafíos orientados a abrir nuevos espacios de conocimiento y alcance de las medicinas complementarias en todos los grupos sociales de la comunidad.
Todas estas experiencias y la interrelación con alumnos y pacientes, fortalecen mi convicción sobre las enormes oportunidades de mejoría y recuperación que están tan cerca de nosotros. Mi mirada integral hacia los pacientes, comprendiendo que su dolor o afección física, es también muchas veces emocional y espiritual. Aportar al paciente desde ahí, junto a su toma de conciencia, es cuando se inicia el proceso. Abriendo los ojos a un todo, el bienestar y salud se hacen presente.