Taller Terapéutico de Biodanza

La danza es un movimiento profundo que surge de lo más entrañable del hombre. Es movimiento de vida, es ritmo  biológico, ritmo del corazón, de la respiración, impulso de vinculación a la especie, movimiento de intimidad.

 En el mundo en que vivimos hay un modo de estar ausente a pesar de nuestra presencia. En el acto de no mirar, de no escuchar, de no tocar al otro, lo despojamos sutilmente de su identidad. No reconocemos en él a una persona; estamos con él, pero lo ignoramos.

 Por ese motivo en Biodanza celebramos la presencia del otro, exaltada en el encanto esencial del encuentro, promoviendo el sentimiento de intimidad, de trascendencia, de vinculación gozosa y de estimulante dicha.

Definición de Biodanza

 “Biodanza es un sistema de integración afectiva, renovación orgánica y reaprendizaje de las funciones originales de vida, basada en vivencias inducidas por la danza, el canto y situaciones de encuentro en grupo”.

 ¿Qué entendemos por estos términos?

 Integración afectiva significa reestablecer la unidad perdida entre el hombre y la naturaleza. El núcleo integrador es, según nuestro abordaje, la afectividad que influye sobre todos los aspectos y niveles de nuestra vida: vivencias, emociones, sentimientos y relaciones.

Renovación orgánica es la acción sobre la autorregulación orgánica. La renovación orgánica es inducida principalmente mediante estados especiales de trance que activan procesos de reparación  celular y regulación global de las funciones biológicas, disminuyendo los factores de desorganización y stress.

Por reaprendizaje de las funciones originarias de vida entendemos aprender a vivir reconociendo la fuerza instintiva. Proponemos un estilo de vida que tenga coherencia con los impulsos primordiales de vida, ya que los instintos tienen por objetivo conservar la vida y permitir su evolución.

 Principio Biocéntrico

 El Principio Biocéntrico se inspira en la intuición de un universo organizado en función de la vida y propone una reformulación de nuestros valores culturales tomando como punto referencial el respeto por la vida.

 El principio Biocéntrico, propone potenciar la vida y la expresión de sus poderes evolutivos.  Biodanza es, desde este punto de vista, una poética de lo viviente, fundada en las leyes universales que conservan y permiten la evolución de la vida.  Todas las acciones de Biodanza se orientan en resonancia con el fenómeno profundo y conmovedor de la vida.

 ¿Cómo actúa la Biodanza?

 Biodanza actúa a través  de  los  siete poderes de transformación. Biodanza tiene efectos sobre el organismo como totalidad, generando una fuerte tendencia a la rehabilitación existencial. Se han definido siete poderes o mecanismos de acción a través de los cuales opera la acción transformadora de Biodanza, y que son los siguientes:

  1. Poder musical
  2. Poder de la danza integradora
  3. Poder de la metodología vivencial
  4. Poder de la caricia
  5. Poder del trance
  6. Poder de la expansión de conciencia
  7. Poder del grupo

 Cada uno de ellos tiene, por sí mismo un efecto transformador.  Relacionados en un conjunto coherente, mediante un modelo teórico científico, constituyen una fuerza poderosa que funcionando holísticamente generan efectos capaces de transformar profundamente nuestras vidas.

  1. Poder musical: desde tiempos inmemoriales el poder musical es conocido en todos los países orientales, donde -por ejemplo- los chamanes, los monjes tibetanos y los danzarines sufíes la han usado para invocar las fuerzas de curación y el vínculo cósmico.

 Actualmente la investigación científica confirma la eficacia del poder musical.  La música no sólo se vincula con las áreas perceptivas de la sensibilidad, sino que posee poderes de transformación sobre plantas, animales y, en especial, sobre los seres humanos.

 En Biodanza, la música es rigurosamente seleccionada para estimular los potenciales genéticos relacionados con las cinco líneas de vivencia.

  1. 2.  Poder de la danza integradora: Biodanza propone ejercicios y danzas cuya finalidad es activar los movimientos humanos en forma armónica e integradora;  no existen movimientos disociativos en Biodanza.  Existe un conjunto de ejercicios de integración sensorio-motora, afectivo-motora y de sensibilidad cenestésica.

Durante la práctica de Biodanza la música se transforma en movimiento corporal, es decir que “se encarna”, y el bailarín entra en vivencia.

  1. 3.  Metodología vivencial: la  metodología de Biodanza se orienta a la deflagración de vivencias integradoras, capaces de superar las disociaciones que induce nuestra cultura altamente disociativa. 

 Actualmente un gran número de personas viven estados de disociación psicosomática.  Piensan en algo, sienten en forma diferente y actúan de modo disociado respecto a lo que sienten y quieren.  La unidad de nuestra existencia está en permanente crisis.  Es a través de las vivencias integradoras que se perfecciona la unidad neurofisiológica y existencial del ser humano.

 La vivencia es la intensa sensación de estar vivo “aquí-ahora”, y posee fuertes componentes cenestésicos y emocionales.  Las vivencias tienen diferentes matices emocionales, tales como euforia, erotismo, ternura, paz interior, etc., esto contribuye a la expresión auténtica de la identidad.

 La vivencia es una experiencia que abarca la existencia completa, posee efectos profundos y duraderos donde participa el organismo como totalidad e induce el sentimiento de estar vivo, trascendiendo el ego.

 La metodología vivencial permite el proceso de integración.  Biodanza es, por definición, un sistema de integración de potenciales humanos.

 Las vivencias se han clasificado en cinco grandes conjuntos expresivos del potencial humano. Los ejercicios están seleccionados para estimular la producción de vivencias específicas dentro de esos cinco conjuntos de potencial que constituyen las “líneas de vivencia”.

  • Vivencias de Vitalidad: el desarrollo de la línea de vitalidad genera energía para la acción y resistencia inmunológica. Básicamente los ejercicios de Biodanza generan “ganas de vivir”.
  • Vivencias de Sexualidad: estos ejercicios estimulan  los movimientos y sensaciones relacionadas con el gozo y placer en general, así como también del erotismo. Estos ejercicios permiten el despertar de las fuentes del deseo y superar la represión sexual.
  • Vivencias de Creatividad: se estimulan los impulsos expresivos y de innovación en nuestras vidas, más allá de la creatividad artística. Buscamos la creatividad existencial.
  • Vivencias de Afectividad: mediante ceremonias de encuentro, rituales de vínculo y danzas de solidaridad, se produce una reeducación afectiva y el acceso a la amistad y al amor.
  • Vivencias de Trascendencia: con danzas en la naturaleza, ejercicios en el agua, las danzas de los cuatro elementos, se vincula a los participantes de Biodanza con la armonía universal.
  1. 4.  Poder deflagrador de la caricia: la conexión con las personas es esencial en todo acto de rehabilitación o curación;  no existe crecimiento solitario.  El contacto con otras personas es lo que permite el crecimiento.  Biodanza es una poética del encuentro humano.

 Pero la pura conexión verbal es insuficiente.  Es necesario el contacto, la danza en pares o colectiva y el compromiso corporal, dentro de un contexto sensible, sutil y en feed-back.

 Sobre los efectos terapéuticos y pedagógicos de la caricia, actualmente existen múltiples investigaciones científicas.  Centenares de autores han descubierto que el contacto valoriza y da continente afectivo a las personas. No obstante, no basta el contacto, es necesaria la conexión, es decir que cualquier forma de vínculo físico esté movido por una sincera fuerza afectiva. La caricia, por lo tanto, no es solo contacto, sino conexión.

 Existen fundamentos científicos de las terapias de contacto.  Podemos mencionar, entre  numerosos investigadores, los siguientes: S. F. Harlow, René Spitz, Rof Carballo, Lopez Ibor, Bowlby, etc.

 La afectividad, núcleo central de Biodanza, incluye la conexión, la coparticipación, el “nosotros” de Martín Buber.

  1. 5.  Poder del trance: el trance es un estado alterado de conciencia que implica la disminución del ego y la regresión a lo primordial, a lo originario, en cierto modo a etapas perinatales.  Se trata de un fenómeno de regresión a los estados iniciales de la existencia.

 Los efectos del trance son de renovación biológica, porque se reeditan durante ese estado las condiciones biológicas del comienzo del desarrollo: el metabolismo más intenso, la actividad cardio-circulatoria infantil, el despertar de la percepción cenestésica y las primeras necesidades de protección, nutrición y contacto.

 Por esta razón, los ejercicios de trance en Biodanza permiten la reparentalización, es decir el “nacer de nuevo” dentro de un contexto de amor y cuidado.  Muchos adultos llevan dentro de sí a un niño herido, un niño abandonado, sin amor.  La reparentalización permite curar a este niño herido en ceremonias de trance y renacimiento.

  1. 6.  Poder de la expansión de conciencia: la expansión de conciencia es un estado de percepción ampliada que se caracteriza por restablecer el vínculo primordial con el universo.  Su efecto subjetivo es un sentimiento intenso de unidad con el cosmos y de alegría trascendente.

 Biodanza induce estados de expansión de conciencia mediante músicas, danzas y ceremonias de encuentro.  Tener acceso a la “experiencia suprema” requiere una preparación previa y un nivel superior de integración y madurez.

Después de vivir una “experiencia suprema”, podemos descubrir un nuevo sentido de nuestras vidas y la elevación del vínculo con la naturaleza, con otras personas y consigo uno mismo.

7.  Poder del grupo: el grupo en Biodanza es una matriz de renacimiento que se integra a nivel afectivo y constituye un campo de interacciones muy intenso.

El poder de Biodanza está en la inducción recíproca de vivencias entre los miembros.  Las situaciones de encuentro tienen el poder de cambiar profundamente actitudes y formas de relacionamiento humano.

Una estructura unitaria

La eficacia de Biodanza radica en la profunda integración entre la música, el movimiento y la vivencia.  Estos factores constituyen una gestalt en estricto sentido; un conjunto “organizado” en el que cada una de las partes es inseparable de la función de totalidad.

El distanciamiento de estos tres elementos, en que percepción, la motricidad y la emoción funcionan independientemente, constituye una de las grandes disociaciones del hombre moderno. Un criterio para el diagnóstico de los “niveles de disociación” sería la descripción del desajuste entre música, movimiento e expresión del bailarín.

La influencia recíproca entre música-movimiento-emoción se evidencia cuando se realiza un mismo ejercicio con distintas músicas.

(Este texto fue preparado sobre la base de apuntes del profesor Rolando Toro A., creador del Sistema Biodanza. Nuestro trabajo constituye un homenaje y agradecimiento a él, como Maestro de nuestras vidas).